Enfoque Liderazgo

Nuestra concepción y enfoque de desarrollo del liderazgo gerencial pretende brindar una perspectiva actualizada y superadora de los enfoques individuales, prescriptivos y desconectados que a nuestro entender saturan en el paisaje actual de la consultoría y escuelas de negocio, con un bajo retorno relativo en términos de capacidad mundial y corporativa de liderazgo (ver Warren Bennis entre otros para algunas afirmaciones al respecto).

En primer lugar, sabemos que ningún cambio organizacional ocurre si no es efectivamente liderado, por lo cual, no existe ninguna acción efectiva de desarrollo del liderazgo que este desconectada de cualquier cambio que se pretenda impulsar. En segundo lugar, afirmamos que los ejecutivos aprenden a ser mejores líderes, preparándose, implementando y reflexionando sobre su rol en la conducción de esos cambios que son importantes para el crecimiento de la firma.

A partir de nuestra investigación sobre cómo ocurre el liderazgo en la realidad del desarrollo de las firmas –más que el planteo de exigencias ideales hacia los que lideran– podemos afirmar que este es un proceso colectivo y distribuido, que ocurre en el desempeño de funciones requeridas por la organización y que logra mayor efectividad cuando es ejercido a través de un acuerdo claro de roles, prácticas e interacciones para incrementar las condiciones de desempeño, salud y atractividad organizacional. 

Por estas razones es que nuestro enfoque de desarrollo del liderazgo se basa en los siguientes pilares, que cobran forma concreta en cualquiera de nuestras intervenciones de consultoría:

  • Se aprende a liderar afrontando los grandes y pequeños problemas de desarrollo organizacional, a partir del ejercicio de funciones gerenciales requeridas por los integrantes de la firma en un determinado momento. Por tal razón, no hay desarrollo de liderazgo si no hay resolución de problemas de desarrollo organizacional asociados.
     
  • El liderazgo es un proceso de influencia ejercicio por algunas personas y grupos y legitimado por otros, que va mucho más allá de lo que los organigramas plantean. A la vez, cuanto mayor coincidencia hay entre el despliegue informal de las funciones gerenciales y los roles de liderazgo formales, mayor efecto positivo tienen a nivel organizacional.
     
  • Por tal razón, es clave conjugar los procesos grupales y los perfile personales, con el diseño de la estructura gerencial real y de las prácticas de liderazgo gerencial claves para cada momento de la compañía.
     
  • Por último, como el desarrollo individual de quiénes tienen que liderar es importante, se debe responsabilizar a los jefes directos e indirectos para ejercer roles distintivos de desarrollo de sus equipos y, a la vez, contar con "buenas teorías" para comprender la evolución del ejecutivo adulto y diseñar estrategias de desarrollo acordes con las diferentes etapas evolutivas.